La industria de criptoactivos prepara una ofensiva de 193 millones de dólares para las elecciones de 2026

Los grupos de acción política (Super PACs) respaldados por la industria de criptoactivos se preparan para gastar millones en las elecciones intermedias de 2026, tras el éxito de sus candidatos en 2024. Con el inicio de la temporada de primarias en estados clave como Carolina del Norte, Texas y Arkansas, el futuro de la legislación sobre activos digitales y el equilibrio de poder en el Congreso de Estados Unidos están en juego. Para el inversor latinoamericano, esto no es solo política estadounidense; es un determinante directo de la regulación que regirá el acceso a mercados globales, la estabilidad de los precios de los activos digitales y la seguridad jurídica para las operaciones transfronterizas en moneda local.

El escenario de Texas: una batalla por la legitimidad de los activos digitales

El foco principal de esta guerra de influencia se centra en Texas, donde la representante demócrata Jasmine Crockett compite por el escaño del Senado en manos del republicano John Cornyn. Crockett, miembro de la Cámara de Representantes desde 2023, presenta un historial mixto que ha generado un intenso escrutinio. En julio, votó a favor de la Ley GENIUS sobre pagos con monedas estables, pero se opuso a la ley FIT21, una versión anterior de la estructura del mercado de activos digitales. La financiación de sus campañas ha sido un punto de debate. En 2022, el PAC Protect Our Future, respaldado por Sam Bankman-Fried, invirtió 1 millón de dólares en su carrera, y Web3 Forward aportó otro millón. Aunque Crockett declaró en enero que no ha aceptado "ningún dinero de PAC corporativo" para su campaña de 2026, los comités respaldados por la industria cripto continúan apoyándola mediante compras de medios y publicidad negativa contra sus oponentes. Según la plataforma de seguimiento AdImpact, el gasto en la primaria del Senado de Texas superó los 122 millones de dólares para el 27 de febrero. En el lado republicano, el titular John Cornyn enfrenta desafíos de Ken Paxton y otros candidatos. El resultado de estas primarias es crítico: 33 escaños del Senado y los 435 escaños de la Cámara están en juego en 2026. Un cambio en la composición del Congreso podría alterar drásticamente el marco regulatorio que hoy permite a los inversores en México, Argentina y Colombia operar con relativa libertad bajo la influencia de la política estadounidense.

La maquinaria financiera de Fairshake y sus implicaciones globales

Fairshake, el Super PAC respaldado por gigantes como Ripple Labs y Coinbase, es el arquitecto de esta influencia. En 2024, destinó más de 133 millones de dólares en medios para apoyar la campaña de Bernie Moreno en el Senado de Ohio y otras carreras clave. Los defensores de la industria, incluido el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, califican el resultado como el "Congreso más pro-cripto de la historia", responsable de la aprobación de la Ley GENIUS y el avance hacia una ley de estructura de mercado integral. En enero, Fairshake reportó tener 193 millones de dólares en sus arcas, fondos que ya están siendo utilizados para influir en carreras en Alabama y Texas. Además, su filial Protect Progress ha asignado 1.5 millones de dólares para oponerse a la reelección del representante Al Green, a quien califican como "activamente hostil hacia la creciente comunidad cripto de Texas". Su principal oponente, Christian Menefee, recibió una calificación de "apoya fuertemente la cripto" de la organización Stand With Crypto. El contexto político actual, con Donald Trump en la presidencia hasta enero de 2029, ha transformado el panorama. Trump reemplazó a Gary Gensler con Paul Atkins como presidente de la Comisión de Bolsa y Valores, perdonó al ex CEO de Binance, Changpeng Zhao, y firmó la Ley GENIUS. Sin embargo, persisten acusaciones de conflictos de interés por los lazos familiares del presidente con el sector cripto. Para el inversor latinoamericano, la volatilidad del sentimiento político en Washington se traduce directamente en el valor de sus activos. Con el sentimiento del mercado en "Miedo Extremo" (índice de 14/100) y el Bitcoin cotizando en 68,326 dólares (aproximadamente 1,183,577 pesos mexicanos), la claridad regulatoria que buscan estos grupos de presión es vital. Una mayor alineación política pro-cripto en 2026 podría reducir la incertidumbre regulatoria, estabilizar los precios en moneda local y facilitar la adopción de activos digitales como herramienta de cobertura contra la inflación en economías emergentes. La batalla en Texas y el gasto de 193 millones de dólares de Fairshake son señales de que la industria está apostando todo a que el marco legal de 2026 sea favorable, lo que tendría un efecto directo en la liquidez y la seguridad de los portafolios en la región.

Fuente: CoinTelegraph | Análisis por Rumour Team