MARA Holdings presentó un documento ante la SEC indicando que podría vender parte de sus reservas de Bitcoin, marcando un giro abrupto en su estrategia de acumulación a largo plazo. Esta decisión estratégica permite ventas de BTC en 2026 y autoriza la venta de monedas generadas por minería desde 2025, una medida que responde a un entorno donde los costos de producción superan el precio de mercado. El director ejecutivo de la compañía ha priorizado la liquidez sobre la retención, una señal de que la rentabilidad minera ha colapsado.

La matemática de la pérdida: minería en números rojos

El cambio de estrategia de MARA no es especulativo, sino una respuesta a una realidad matemática brutal. El costo de producción de un Bitcoin se sitúa en $87,000, mientras que el precio spot en el momento del análisis es de $69,000. Cada bloque minado genera una pérdida inmediata. Esta dislocación se ha visto agravada por el colapso del hashprice, que ha caído a un mínimo histórico de $35 por petahash. Analistas señalan que las entidades mineras ya no desean retener las monedas que extraen, rompiendo con la lógica de acumulación que ha definido los últimos años.

El contexto corporativo refuerza esta tendencia. Riot Games reportó una pérdida neta de $663 millones para 2025, afectada por la devaluación de sus tenencias de Bitcoin. Por su parte, Core Scientific registró una caída del 16% en sus ingresos del cuarto trimestre de 2025 en comparación con el año anterior. La industria está pivotando agresivamente hacia infraestructura de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento (HPC) para sobrevivir, como lo demuestra la adquisición de una participación del 64% en Exaion por parte de MARA.

Impacto directo para el inversor latinoamericano

Para el inversor en México, Argentina o Colombia, esta noticia tiene implicaciones concretas en su patrimonio y en la percepción de riesgo de los activos digitales. MARA Holdings, con 53,822 BTC en su balance al 31 de diciembre, vio el valor de su cartera caer de $4,700 millones a $3,640 millones debido a la depreciación del activo. Esta volatilidad se traduce directamente en la exposición de los inversores latinos que tienen fondos o exposición indirecta a mineros estadounidenses.

Con el Bitcoin cotizando en $67,717 al momento de la publicación, una caída del 13% en los últimos 30 días, el impacto en las divisas locales es severo. Un Bitcoin que vale $68,237 (aproximadamente 1,182,035 pesos mexicanos) representa una volatilidad que erosiona el poder adquisitivo rápidamente. En Argentina, donde el peso se cotiza a 1,452 ARS por dólar, la caída del activo digital agrava la inflación y la fuga de capitales. En Colombia, con un cambio de 3,764 COP por dólar, la inestabilidad del precio del Bitcoin dificulta su uso como reserva de valor a corto plazo.

El sentimiento del mercado, medido en el índice de Miedo y Codicia, se sitúa en 14 de 100, indicando un Miedo Extremo. Esta psicología de mercado, combinada con la incertidumbre sobre los suministros de petróleo debido a las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha impedido que Bitcoin se mantenga por encima de los $70,000. Para el inversor latino, esto significa que la estrategia de "comprar y mantener" (HODL) enfrenta su prueba más dura en la historia de 16 años del activo.

El fin de la era de acumulación pura

La industria minera está experimentando una desacoplamiento sin precedentes entre la producción y la acumulación. Mientras figuras como Michael Saylor de Strategy nunca han minado un solo satoshi, los mineros operativos ahora están en una posición donde retener Bitcoin es financieramente insostenible. El análisis de Shanaka Anslem Perera destaca que las entidades mineras ya no quieren retener lo que producen, lo que marca un cambio estructural en la oferta del mercado.

La diversificación hacia la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento, como lo planean Terawulf y MARA, sugiere que el futuro de la infraestructura cripto no será solo la extracción de Bitcoin. Los contratos de HPC y AI podrían ser la única vía para restaurar la rentabilidad en un entorno donde la dificultad de la red y los costos operativos han hecho de la minería de Bitcoin un negocio con pérdidas operativas diarias. El inversor latino debe vigilar de cerca cómo estas transiciones corporativas afectan la liquidez y el precio del activo en las próximas semanas.

Fuente: CoinTelegraph | Análisis por Rumour Team